Qué es y por qué se usa

El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA) lipofílico, capaz de penetrar en el interior del poro gracias a su afinidad por el sebo. En cosmética se utiliza para mejorar la textura de la piel, desobstruir poros y tratar imperfecciones leves de forma eficaz y controlada.

 

En The Formula Lab se emplea en concentraciones cosméticas seguras, dentro de fórmulas diseñadas para equilibrar eficacia exfoliante y tolerancia cutánea.

Beneficios principales en la piel

  • Desobstruye poros al disolver acumulaciones de sebo y células muertas.

  • Reduce puntos negros y blancos, ayudando a prevenir nuevos brotes.

  • Calma la inflamación leve asociada al acné.

  • Mejora la textura y el aspecto de poros visibles con uso constante.

Resultados esperables:
Piel más lisa y poros menos congestionados en 2–4 semanas; reducción progresiva de imperfecciones en 4–8 semanas.

 

 

Cómo actúa en la piel

 

Su estructura lipofílica le permite penetrar en el folículo pilosebáceo, donde rompe las uniones entre corneocitos y favorece una exfoliación interna controlada.
Además, modula mediadores inflamatorios, lo que explica su utilidad tanto en puntos negros como en brotes inflamatorios leves.

Cómo se formula y se utiliza

 

  • Formatos habituales: limpiadores específicos, tónicos exfoliantes, sérums o tratamientos localizados.

  • Concentración cosmética: 0,5–2%.

  • pH funcional: ácido (≈3–4) para asegurar actividad sin comprometer la tolerancia.

Para quién está indicado

 

  • Piel grasa o mixta con tendencia acneica.

  • Piel normal con poros visibles o textura irregular.

  • Especialmente útil en zona T y áreas con puntos negros recurrentes.

Combinaciones y precauciones

 

Funciona muy bien junto a niacinamida, zinc o pantenol para equilibrar sebo e irritación.
Conviene no combinarlo en la misma rutina con exfoliantes fuertes o retinoides potentes si la piel no está acostumbrada, y siempre acompañarlo de hidratantes reparadoras.

Cómo integrarlo en tu rutina

 

Usar preferentemente por la noche o en días alternos.
Comenzar 2–3 veces por semana y aumentar según tolerancia.
El protector solar es imprescindible durante el día.